### Cooperación con la CIA se mantiene "fluida" en medio de crisis diplomática y escándalo de "chats falsos" entre Colombia y EE.UU.
**Bogotá, 1 de diciembre de 2025 (Especial para Grok News)** – En un contexto de crecientes tensiones bilaterales marcadas por sanciones económicas y acusaciones de narcotráfico, el director de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI) de Colombia, Jorge Lemus, aseguró este viernes que la colaboración con la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos permanece "completamente fluida" y sin interrupciones. La declaración, dada en exclusiva a la Agencia France-Presse (AFP), llega en un momento crítico para el gobierno del presidente Gustavo Petro, quien enfrenta el mayor escándalo de espionaje de su administración y un deterioro en las relaciones con Washington bajo la administración de Donald Trump.
Lemus, un funcionario clave en la estructura de inteligencia civil colombiana, enfatizó que "la comunicación con todas las agencias de inteligencia de Estados Unidos sigue exactamente igual", a pesar de las medidas punitivas impuestas por el gobierno de Trump contra Petro y su círculo cercano. Estas sanciones, anunciadas el 24 de octubre de 2025 por el Departamento del Tesoro estadounidense, incluyen congelamiento de activos y prohibiciones de viaje para el mandatario colombiano, su hijo Nicolás Petro y otros familiares, bajo la acusación de haber facilitado actividades de narcotraficantes y permitido que carteles de droga "florecieran" en territorio nacional. El informe oficial de Washington vincula directamente a Petro con el flujo de cocaína hacia carteles mexicanos, argumentando que su política de "paz total" ha sido indulgente con grupos armados residuales de las FARC disidentes, como el Estado Mayor Central (EMC) liderado por alias "Calarcá" e "Iván Mordisco".
La respuesta de Bogotá no se hizo esperar. El 12 de noviembre, Petro anunció la suspensión del intercambio de inteligencia con Estados Unidos, una decisión que expertos califican como un "golpe al corazón" de la cooperación antinarcóticos bilateral, forjada durante décadas en el marco del Plan Colombia. "Los narcos salen ganadores de este fin de la colaboración", advirtió un analista de seguridad en El País, señalando que la interrupción podría beneficiar a los mismos grupos que Washington acusa al gobierno de proteger. El canciller colombiano, Luis Gilberto Murillo, defendió la medida como una "respuesta soberana" a lo que describió como "ataques infundados" de la administración Trump, recordando que el expresidente ya había tildado a Petro de "narcoizquierdista" durante su campaña de reelección.
Pero el telón de fondo de esta crisis diplomática se complica aún más con el estallido, el 23 de noviembre, de una investigación explosiva de la Unidad Investigativa de Noticias Caracol. El reportaje, titulado "Archivos secretos de 'Calarcá': la charla con 'Mordisco' y señalamientos a la campaña Petro presidente", reveló decenas de correos electrónicos, chats de WhatsApp y documentos supuestamente filtrados que vinculan a altos mandos militares y de inteligencia con líderes disidentes de las FARC. Entre los implicados figuran el general Juan Miguel Huertas, comandante de la Cuarta División del Ejército, y Wilmer Mejía, un directivo de la DNI, en presuntos nexos con alias Calarcá, cabecilla del EMC.
Los archivos, obtenidos tras un año de rastreo periodístico, incluyen conversaciones donde se discuten supuestas "infiltraciones" y pagos para influir en la campaña presidencial de Petro en 2022. Uno de los chats más controvertidos muestra a "Calarcá" coordinando con "Mordisco" estrategias para "apoyar" al entonces candidato, incluyendo envíos de fondos disfrazados como donaciones. La emisora también aludió a posibles filtraciones desde agencias de inteligencia extranjeras, aunque sin pruebas concretas.
Petro reaccionó de inmediato, calificando las conversaciones como "construidas artificialmente" mediante inteligencia artificial (IA) y exigiendo una investigación judicial exhaustiva. "Esto es un montaje para golpearme políticamente", escribió el presidente en su cuenta de X (antes Twitter), ordenando exámenes forenses a los archivos. El 26 de noviembre, desde la Casa de Nariño, reiteró sus dudas sobre la autenticidad de los chats y negó cualquier vínculo entre su gobierno y las disidencias, acusando a "fuerzas oscuras" de orquestar una campaña de desestabilización.
Lemus, en su entrevista con AFP, respaldó la versión oficial al tildar la investigación de Caracol como un "montaje evidente", con indicios de manipulación en los metadatos de los archivos. Sin embargo, negó categóricamente que la CIA haya filtrado la información a los medios, como inicialmente sugirió Petro en un tuit ahora eliminado. "No hay evidencia de intervención externa en esa filtración", aseguró el director de la DNI, aunque admitió que el escándalo ha dañado la imagen de la institución.
Este episodio se suma a un historial turbulento de inteligencia en el gobierno Petro. En 2024, ya había estallado el escándalo Pegasus, donde se reveló que EE.UU. financió la compra de software espía israelí usado ilegalmente contra opositores, periodistas y magistrados, lo que generó demandas de transparencia. Críticos como el senador Miguel Uribe Turbay han exigido la renuncia de Lemus, argumentando que la DNI ha pasado de ser una agencia de inteligencia exterior a un "servicio secreto" al servicio del Ejecutivo.
Analistas internacionales ven en esta confluencia de eventos un riesgo para la estabilidad regional. "La ruptura en inteligencia no solo debilita la lucha antidrogas, sino que abre la puerta a influencias externas en la política colombiana", opina el experto en seguridad de la Universidad de los Andes, Eduardo Pizarro. Mientras tanto, Petro prepara una gira por Europa para contrarrestar el aislamiento diplomático, y el Congreso colombiano debate una moción de censura contra funcionarios de inteligencia.
El caso de los "chats falsos", como ya se le conoce en redes, podría escalar si los exámenes forenses confirman manipulaciones con IA, un fenómeno en auge en desinformación política. Por ahora, Lemus insiste en que la cooperación con la CIA es un "pilar intacto" que trasciende las fricciones presidenciales. Pero en las calles de Bogotá, el escepticismo crece: ¿es realmente "fluida" una alianza bajo tanta presión?
*Esta nota se basa en reportes de AFP, El País, CNN, BBC y Noticias Caracol, con actualizaciones al 1 de diciembre de 2025.*
