El Gobierno de Colombia formalizó ante el Reino Unido la solicitud de extradición de Zulma Guzmán Castro, señalada como principal sospechosa del envenenamiento con talio que causó la muerte de dos menores de edad en Bogotá y dejó a otras dos personas intoxicadas en abril de 2025. La petición fue radicada por el Ministerio de Justicia y la Cancillería y será tramitada por la vía diplomática y judicial británica, en un caso que ha generado amplia conmoción nacional por la crueldad del método utilizado y por la prolongada fuga internacional de la implicada.
El caso del talio en Bogotá
De acuerdo con la Fiscalía, el envenenamiento se produjo mediante frambuesas contaminadas con talio que habrían sido enviadas al apartamento del economista Juan de Bedout, en el norte de Bogotá. Cuatro personas consumieron la fruta: dos adolescentes —la hija de De Bedout y una amiga de apellido Forero— murieron entre el 5 y el 9 de abril de 2025, mientras que el propio De Bedout y otra adulta resultaron gravemente intoxicados pero sobrevivieron. La investigación técnica y testimonial vinculó a Guzmán con la compra del producto días antes del crimen, el rastro de comunicaciones y una relación extramatrimonial con el padre de una de las víctimas.
Detención en Londres y ruta de fuga
Zulma Guzmán, de 54 años, fue detenida en Londres después de que los servicios de emergencia la rescataran del río Támesis, cerca del puente Battersea, en un hecho investigado como intento de suicidio. Desde entonces permanece hospitalizada bajo protección de la legislación de salud mental británica, lo que ha retrasado su presentación formal ante un tribunal, aunque las autoridades ya anticiparon que, una vez sea declarada médicamente apta, será puesta a disposición del Tribunal de Magistrados de Westminster para dar inicio al proceso de extradición.
Antes de llegar al Reino Unido, la acusada salió de Colombia rumbo a Argentina el 13 de abril de 2025, apenas ocho días después de la muerte de las niñas, y se matriculó en una maestría en periodismo, donde llevó una vida aparentemente normal durante varios meses. Luego abandonó el posgrado el 31 de agosto alegando que se radicaría en otro país y, según la reconstrucción de las autoridades, viajó por Brasil y España hasta ingresar finalmente a territorio británico en noviembre.
Respuesta de Guzmán y pasos de la extradición
Guzmán ha negado reiteradamente cualquier responsabilidad en el crimen; admite haber comprado frambuesas, pero sostiene que era un producto de consumo habitual y asegura ser víctima de una estrategia para destruir su imagen personal y profesional. No obstante, la Fiscalía colombiana considera que existe evidencia sólida —incluyendo análisis de llamadas, movimientos migratorios y testimonios— para imputarle homicidio agravado y otros cargos relacionados con el uso de sustancias tóxicas.
El trámite de extradición podría tardar entre ocho meses y un año, mientras la justicia británica evalúa la solicitud, el estado de salud mental de la acusada y las garantías procesales ofrecidas por Colombia. De ser concedida, Zulma Guzmán sería trasladada a Bogotá para enfrentar un juicio que se perfila como uno de los procesos penales más mediáticos de los últimos años, por el impacto social del caso y por el debate que ha suscitado sobre el control de sustancias altamente tóxicas como el talio.
