Desde Barranquilla y Medellín se han adelantado contactos exploratorios con el entorno del jugador y con Orlando City para conocer cifras y la viabilidad de una negociación, sin que aún exista acuerdo formal.
El salario que hace casi imposible su regreso
En Orlando City, Muriel figura como jugador franquicia y percibe cerca de 3 millones de dólares libres al año, es decir alrededor de 900 millones de pesos colombianos mensuales, una cifra imposible de igualar para cualquier club de la Liga colombiana sin romper su estructura salarial.
Incluso instituciones con músculo económico como Junior o Nacional deberían recurrir a un esquema creativo: reducción voluntaria del sueldo, pago compartido con el club estadounidense o contratos muy cargados a premios por rendimiento y patrocinio, algo poco habitual en el medio local.
El papel de Orlando City y la MLS
Muriel tiene contrato vigente hasta 2026 con Orlando City, por lo que cualquier salida depende de la voluntad del club y de las reglas administrativas de la MLS, donde las plazas de jugador franquicia son limitadas y muy reguladas.
Desde Estados Unidos se ve con interés la posibilidad de liberar una ficha costosa si llega una oferta que al menos cubra una parte significativa del salario y deje abierta una opción de compra futura, lo que plantearía un préstamo como vía más realista para un regreso a Colombia.
¿Qué pueden ofrecer Junior y Nacional?
Junior juega con el factor emocional: Muriel es nacido en Santo Tomás (Atlántico), ha declarado su cariño por el club y la dirigencia ve en su fichaje un golpe de autoridad tras la reciente consagración liguera y la clasificación a la Copa Libertadores 2026.
Atlético Nacional apuesta a su historial de títulos y a un proyecto deportivo centrado en recuperar protagonismo internacional; el club paisa, que analiza la salida de otros delanteros, ve al atlanticense como el líder ofensivo ideal para su renovación.
El escenario más probable
Mientras el salario siga en los niveles actuales y el contrato con Orlando City permanezca vigente, un traspaso definitivo a corto plazo luce muy complicado para el fútbol colombiano.
Las partes podrían explorar un préstamo con salario compartido y fuerte componente emocional –especialmente en el caso de Junior–, pero la operación exige que Muriel acepte perder una parte importante de sus ingresos para cumplir el deseo de volver al país y cerrar su carrera en un grande de Colombia.
