Minneapolis.– La esposa de Renee Nicole Good, la mujer de 37 años abatida por un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el 7 de enero de 2026 durante una redada migratoria, rompió el silencio con un testimonio desgarrador: “Nosotras teníamos silbatos. Ellos, armas”, resaltando la desproporción entre manifestantes desarmados y agentes federales fuertemente equipados. El incidente, ocurrido en el barrio Central de la ciudad, desató protestas masivas y cuestionamientos al operativo presidencial contra la inmigración irregular.
El video viral de la esposa, grabado minutos después del tiroteo, captura su desesperación: “Yo la hice venir, es mi culpa. Acaban de dispararle a mi esposa”, mientras el cuerpo de Good yacía en una camioneta Honda Pilot estrellada contra un poste tras los disparos. Testigos y familiares describen a la poeta y madre de tres hijos como una ciudadana estadounidense sin antecedentes, sorprendida en una protesta pacífica con silbatos y carteles contra las redadas impulsadas por Donald Trump.
Reconstrucción del incidente
Good conducía por Portland Avenue cerca de E. 34th Street –a una milla del sitio donde George Floyd fue asesinado en 2020– cuando agentes de ICE rodearon su vehículo durante una operación. Videos muestran gritos de “¡Bajen del auto!” antes de dos disparos a través de la ventanilla del conductor, identificando al agente como Jonathan Ross. El SUV perdió control, chocó y Good fue declarada muerta en el hospital, dejando un hijo de seis años sin padres tras la muerte del padre en 2023.
La esposa, cuya identidad se protege, enfatizó en el clip la impotencia: protestaban con silbatos contra armas automáticas, en un barrio nevado y vulnerable. Su madre, Donna Ganger, negó vínculos activistas de Good, describiéndola como “compasiva” y aterrada en el momento.
Versiones oficiales y controversias
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS), liderado por Kristi Noem, defendió el tiroteo como “legítima defensa” ante un supuesto intento de embestida, calificándolo de “terrorismo doméstico”. Sin embargo, el alcalde Jacob Frey y gobernador Tim Walz cuestionaron la narrativa, exigiendo a ICE “váyanse de Minneapolis” por aterrorizar comunidades.
Reacciones y protestas
Familia y comunidad: Vigilia nocturna con flores y velas; la esposa mencionó su aislamiento: “Somos nuevos aquí, no tenemos a nadie”.
Autoridades locales: Policía de Minneapolis confirma Good no era objetivo; FBI y Oficina de Investigación Criminal de Minnesota indagan.
Nacional: Protestas en Twin Cities contra redadas trumperas; medios latinos como La Raza identifican a Ross y exigen justicia.
El caso reaviva tensiones raciales y migratorias en Minneapolis, con la frase de la esposa simbolizando la asimetría letal de operativos federales en ciudades demócratas. Investigaciones independientes determinarán si fue homicidio o defensa, pero el luto de una familia ya es irreversible.
